sábado, 7 de marzo de 2015

Como alejar a una madre soltera y no volverla a ver

Hay personas que tienen fuerza para todo: se levantan a las 5:00 de la mañana, corren una hora, se bañan, preparan un desayuno nutritivo y variado (un omelete, fruta picada y una salsa picante y exótica, además una avena especial con cereales y pan hecho en casa) arreglan a los niños y los dejan a tiempo en el colegio, llegan al trabajo, y por varias horas usan su cerebro, se concentran, meriendan, salen del trabajo y aún les quedan energías para jugar con los niños y para practicar algún pasatiempo, inclusive para volver a hacer ejercicio, duermen apenas sus ocho horas y todas las mañanas se levantan renovados. Hay personas así de fuertes, así de excelentes.

Pero yo no soy una de esas personas. Duermo 9 horas y aún así me levanto sin fuerzas; le hago el desayuno a mi hijo, algo práctico y rápido, sobre todo, algo que él quiera comer, ya que el menú que come sin dramas es muy selecto; corro a la escuela, tomo el autobús, riño con los choferes unas 3 veces a la semana, vuelvo a casa. Trabajo de freelance, soy diseñadora; gracias a una buena amiga que tiene exceso de trabajo y siempre me manda lo que le sobra es que puedo cubrir mis gastos. Escucho a mis clientes, les mando muestras; los clientes nunca están satisfechos, vuelvo a mandarles muestras con los cambios que ellos quieren, y finalmente, después de días y días se quedan con el primer diseño que les envié. Vuelvo a tomar el autobús para recoger a mi hijo, él no para de hablar, va a ser locutor, o vendedor, o qué sé yo, algo dónde pueda hablar mucho, quizá evangelista para hacerme enojar y demostrar su rebeldía contra mis ideas ateas; me gusta escucharlo, me hace reír mucho. Le preparo otra comida sencilla, lo pongo a hacer la tarea, lo dejo salir a jugar un rato mientras yo termino lo mío y cuando regresa le permito ver caricaturas, para ese momento de la tarde ya no puedo más.... quisiera ir al gimnasio pero mis energías están agotadas. Acuesto a mi hijo, le leo un cuento, este es mi momento favorito del día y creo que de él también. Con las últimas fuerzas que me quedan limpio un poco la casa... no tengo tiempo de nada. Los fines de semana mi hijo los pasa con sus abuelos, yo no quiero salir, lo único que quiero es dormir, 

Hoy es un sábado, mis padres se llevaron a mi hijo de viaje, mamá me dijo muy seria por teléfono: "Sal con amigos, haz algo, llevas dos meses encerrada".... Estoy cansada, esta semana, además de las salidas habituales para llevar y traer a mi hijo de la escuela he tenido que verme con clientes en distintos puntos de la ciudad, ir a la imprenta, entregar trabajos, no tengo ganas de salir, me apetece más quedarme en casa, poner algo de jazz y usar mi vibrador, mi mejor amigo y amante. Entonces me doy cuenta de lo patético que se oye eso. Me decido a salir.

Me baño, me pongo un vestido corto, me gustan mis piernas, es lo que más me gusta de mi cuerpo, me pongo zapatos de tacón un dolor que siempre evito, excepto cuando me quiero sentir sexy y veo mis opciones. Mi mejor amigo tiene una fiesta en su casa, ese será el lugar perfecto. Ahí está Hugo, nos presentaron en una exposición, es más joven que yo, hace tiempo que no salgo con gente más joven que yo, porque lo que más me interesa del sexo es la plática después de tenerlo y los últimos hombres más jóvenes con los que he tenido sexo han sido muy malos para esas conversaciones post coitales. Sin embargo Hugo está bien enterado, lee mucho, tiene buen sentido del humor y sin darme cuenta me comienza agradar la idea de terminar en alguna cama con él.

Nos vamos, me lleva a su casa, se agradece el gesto. El me acaricia la cintura y me besa el cuello, un combo que no puedo resistir. Su pene es mediano, con circunsición, me gusta. Yo tomo las riendas del asunto, lo monto, me muevo, hago círculos con mis caderas, me detengo cuando él me dice que está a punto de terminar y comienzo otra vez el bamboleo.Terminamos y las platicas es sobre la comida que hemos probado en diferentes ciudades, algo de música y Los Simpson. Excelente, para mí ha sido un polvo de 10. Tengo pereza de irme a mi casa, pero lo haré, no me gusta quedarme a dormir cuando es sexo casual... Quedarme a dormir para mí es algo íntimo, algo que hace mucho tiempo que no hago, me he evitado las relaciones y los embrollos, mi vida es demasiado complicada para una relación... Me voy bostezando y saludo a Hugo desde el taxi, Sí, definitivamente es una buena follada con final feliz.

Me despierto muy tarde, siento ese leve dolor en las piernas por el ejercicio hecho la noche anterior, me sonrío... abro mi computadora, y leo un mensaje educado de Hugo saludándome y diciéndome que la pasó genial. No me equivoqué, éste será un amigo con el que podré seguir teniendo encuentros sexuales sin perder la amistad, más aún, irá en aumento, qué buena puntería la mía. Desayuno, limpio la casa, lavo la ropa, arreglo el uniforme de mi hijo y espero a que mis padres lo traigan.

El lunes llega muy rápido y con él todo el ajetreo que ya conozco. En la tarde hay un mensaje de Hugo: "¿Quieres ir a tomar un café en la noche? Me encantaría volver a verte, quiero conversar contigo de tantas cosas, siento una profunda afinidad entre nosotros."..... Apenas es Lunes y ya quiere que nos veamos y ni siquiera es sexo lo que busca ya que no me invita a su casa. Me equivoqué con Hugo, es uno de esos románticos que creen en las medias naranjas, fumo un cigarro mientras vuelvo a leer el pequeño texto... lo bloqueo. Lo siento por mi mejor amigo, no es la primera vez que tendrá que dar explicaciones por mis bloqueos. 

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