domingo, 26 de junio de 2016

Destruir para volver a crear

Mi vida siempre ha sido un cambio constante, ya sea por circunstancias ajenas o por decisiones totalmente tomadas por mí. A pesar de que este estilo de vida ha sido algo caótico, sobre todo para los parámetros comunes, pienso que he logrado obtener grandes aprendizajes de todos esos lugares, personas y situaciones que he vivido.

He llegado a la edad en la que es necesario establecerme, tengo ya tres años intentándolo pero las cosas no se han dado. Ahora ya no tengo opciones: es establecerme y punto, no tengo otra salida (como siempre había tenido) para elegir.

Durante mucho tiempo me centré en el lado negativo de mi situación: no poder decir de qué lugar soy ya que me he criado en diferentes partes, no tener cercanía con familiares, no hacer raíces, etc. Sin embargo, en este momento ya no lo veo así: He conocido y vivido en diferentes lugares, hay personas que nacen, crecen y mueren en el mismo sitio, así que definitivamente es una ventaja para mí. Conozco a muchísima gente de diferentes partes y he mantenido amigos por años a pesar de las distancias. Estar en tantas partes me ha permitido observar varias formas de ser o de pensar. Puedo decir objetivamente qué es lo que me gusta y qué no de muchos lugares, situaciones y personas, precisamente por  tener parámetros para compararlos.

De mis malas decisiones en la vida puedo decir: He amado y me han amado en varias ocasiones. El mito del amor romántico de la perdurabilidad ya no está en mi diccionario. Y de todas esas personas he aprendido grandes lecciones, inclusive de la peor relación. Sería una persona sumamente infantil e inmadura de no haber tenido las parejas que he tenido. En retrospectiva si hoy me muriera me doy cuenta de que he vivido bastante y he tenido muchas más experiencias que mucha gente.

Ha llegado el momento de establecerme, lo sé, y como dije anteriormente, ya no es opción. Sin embargo sigo sin verme trabajando 5 años en el mismo lugar, siguiendo una rutina por años y años, con mi pasado eso no es posible. Así que llegó el momento de los cambios discretos: Pienso que mi estabilidad se traducirá a ser más constante en un trabajo, por ejemplo. Pero seguramente cambiaré a los 2 años. Por mi tipo de carrera es posible (afortunadamente). Ya no me imagino viajando de un lugar a otro del país, pero sí a varios lugares del mismo estado, o inclusive cambiar de domicilio en el mismo lugar dónde me encuentre. Sé que ha llegado el momento de hacer menos drásticos mis cambios, pero éstos seguirán latentes. No puedo cambiar lo que soy y esa constante transformación y migración es mi definición.

Y los cambios no se han hecho esperar este año, la mayoría han sido sorpresivos: En pocos meses descubrí la falsa amistad de personas cercanas, hace menos de dos meses sobrevino una situación familiar demasiado complicada, se alargó 6 meses más mi situación académica, etc. Pasé por todo el proceso de aceptación que se debe para asimilar todos esos cambios. Afortunadamente, por mi contexto, no tardé más de un mes en digerirlo y lejos de luchar contra los cambios los acepté y así mismo hice cambios radicales ad hoc con mi situación actual.

1) Comencé mi camino en el minimalismo: Fue por cuestiones prácticas y no espirituales, pero finalmente resultó en un respiro para mí. Me deshice del 70% de todas pertenencias. Desde ese día el caos disminuyó significativamente en mi vida.

2) Comencé a ser emprendedora: Aceptar que me espera una vida sin las comodidades a las que estoy acostumbrada me hizo buscar otras alternativas para obtener alguna entrada extra.

3) Cortar de raíz: Con situaciones y personas que no me traían nada bueno a mi vida, ésta es la que menos me costó. A lo largo de los años he cortado, y seguiré, con gente que no me hace crecer.

4) Una vez que se corta algo queda un espacio y he procurado llenarlo con personas sinceras, que no tienen doble cara, que pueden decir directamente lo que piensan y que son de plena confianza. Se fue lo malo y quedó lo bueno.

5) Le di una oportunidad al amor: Con sus muchas limitaciones y mientras dure, pero me arriesgué a algo más que frees o salidas esporádicas (estilos que disfruté y mucho y a los que quizá vuelva en el futuro). Y no ha estado nada mal, todavía me sorprendo de lo bien que se siente estar en una relación no codependiente. Al fin, un poco de salud emocional por aquí.

6) Finalmente he estado intentando nuevas cosas y me ha salido genial: Hoy corrí mi primer carrera de 5 km. una amiga me invitó, no me creía capaz pero lo conseguí. Ese tipo de personas que me ayudan a mejorar son las que quiero a mi alrededor. He decidido aplicar en empleos que no son precisamente de mi carrera; estoy aprendiendo nuevos programas y conocimientos que siempre creí fuera de mi alcance y finalmente estoy leyendo y viendo cosas a las que antes nunca les di oportunidad.

Me queda a más tardar un mes en esta ciudad. En esta ocasión sí tuve más tiempo de planear todo e ir viendo todas las situaciones a conciencia, no como la última vez que me fui a Gdl. sin pensarlo. Con cuidado he sondeado los empleos, con tiempo estoy buscando dónde vivir, tengo plan a, b y c. Y seguiré trazando los que hagan falta, porque, como me dijo alguien muy querido, ahora ya no hay más opciones, simplemente ya no hay de otra. Y con grandes dudas aún pero lo he aceptado.




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