domingo, 13 de noviembre de 2016

TERAPIA

Volví al mismo lugar dónde me ayudaron a salir de una relación de violencia, tardé casi un año en trabajarlo y lo superé. Me despedí de ese lugar seguro y años después he vuelto, por otros asuntos muy diferentes a los que me llevaron la primera vez. Ahora voy por estrés, estrés por mi trabajo tan pesado y mal pagado, estrés por mantenerme a mí y a mi hijo; he vuelto para aprender a aceptar ser adulta y los problemas que esta etapa conlleva. 

"¿Cuál es tu mayor estrés?" Me preguntó mi terapeuta; "Económico" contesté. Pero realmente es de tolerancia, de tolerancia a la vida y a la realidad tal y cómo es: Un jefe idiota y cabrón, un trabajo mal pagado, un correr cada día para llegar a ese trabajo mal pagado, etc. ¿Tengo opciones? Supongo que sí, y mi otro objetivo en terapia es empezar a ver desde otro ángulo las cosas y vislumbrar las opciones que aún no puedo observar, pero que seguramente, ahí están.

Me encantó volver, fue familiar y a la vez desconocido. Lo que me pareció igual fue el hermoso edificio de casi 100 años donde se imparten las terapias, el olor, los colores y la claro, la forma de trabajar en el grupo. Lo que fue diferente, además de mi nuevo motivo para estar ahí, fueron las personas (obviamente). La primera vez que fui me tocó estar en un grupo de mujeres violentadas, eso es lo que yo necesita y fue casualidad, pero el caso es que estuve con las compañeras correctas, en el lugar y tiempo correctos. Ahora mi grupo incluye a hombres y tod@s traemos problemas muy distintos. Será muy interesante y de mucho aprendizaje esta nueva etapa.

Tuve dos sesiones seguidas, martes y miércoles, desde esta semana mi horario oficial será todos los miércoles de 7 a 9 de la noche. Me sentí muy bien y tranquila después de ir. A la primera sesión iba totalmente saturada de ira, iba a lo que iba, tomé la palabra y arremetí contra mi jefe representado por cojines: lo pateé y golpeé hasta que se me cansaron los brazos y me sentí muy bien. La segunda terapia ya iba más tranquila, no participé tan activamente pero me hizo ver que me quedaré un buen tiempo a arreglar ese problema que tengo con mi jefe y los que salgan en el camino.

Sin embargo el viernes tuve otra confrontación con mi jefe, para mis estándares estuve bastante tranquila ya que la terapia me había ayudado mucho, pero aún así fue un momento pesado, estuvo a punto de despedirme, pero su hija, que es la gerente del lugar lo evitó diciendo que yo era la mejor asistente que había tenido en años. Y fue así como impidió que me despidiera, pero eso no cambia que su padre haya tomado represalias contra mí directa y personalmente. 

Espero lograr ignorarlo, o que las represalias de mi jefe se me resbalen, o aceptarlo, o cualquier cosa que consiga que la ira no se apodere de mí cada que interactúe con él,  pero ya veremos. He dado el primer paso que es aceptar que tengo un problema y el segundo: pedir ayuda.

Hoy es mi día libre, es el día que suelo escribir, ya quiero que sea miércoles e ir a hablar de todo esto, mientras tanto trataré de disfrutar mi único día libre de la semana y salir de mis deudas lo más rápido posible.

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