domingo, 4 de diciembre de 2016

Adolescencia

Hasta hace unos años l@s adolescentes me caían muy bien, podía ser su amiga y en muchos aspectos l@s entendía y me parecían divertidos. Sigo creyendo que es una de las mejores etapas de la vida, una muy importante donde realmente se aprende quién eres y quiénes son las demás personas. Mi carrera de hecho es justo de maestra de  adolescentes de secundaria y preparatoria. Pero ya no me parecen tan agradables como amigos, es decir, no quiero intimar con ell@s.

El año pasado estuve dando clases en Secundaria. Me gusta verlos riéndose y gritando en el transporte público, sentados en la calle, en los monumentos, en los puentes, pero es muy diferente darles clases.

Con l@s de prepa (16-20 aprox.) me ha ido mejor en las aulas, se puede llegar a tratos con ellos, comienzan a formar sus propias ideas, a trabajar sus problemas internos y sociales, etc. Esa época es la que más disfruté en mi vida, por lo que me parecía natural llevarme bien con mis alumn@s y con conocid@s de esa edad. Pero ya no pienso lo mismo. Una cosa es ser maestra de pubertos preparatorianos y otra cosa es ser amiga de ellos.

Primeramente, no hay forma en que la relación sea realmente igualitaria, bilateral, ecuánime, etc. Les llevo QUINCE años aproximadamente, soy adulta y ell@s son adolescentes. Por más que tengamos cosas en común es una brecha demasiado grande. Es una etapa donde necesitan amigos de su edad, ir tropezando juntos y tener a alguien de su generación con quién ir a llorar. Mi papel es de mentora, no de amiga, simplemente no puedo, lo desgloso más abajo.

*No puedo con su perspectiva de vida tan optimista: Es totalmente natural que a esa edad crean que todo es bello, que alcanzar los sueños es fácil, que todo será como lo imaginan, etc. Sí, así es la adolescencia y juventud temprana. Pero para mi es sumamente desesperante estar oyendo ese tipo de conversaciones, sabiendo de sobra que la vida no es así. A mis amig@s no me gusta darles consejos, a menos que me los pidan, y cuando oigo esa maraña de fantasías y optimismo, no sé qué hacer ¿Te digo que la vida no es así para que tú no me creas, me quedo callada? ¡Qué incómodo! Una barrera infranqueable para mí.

*Diferentes actividades: Si bien mis hobbies son bastante aniñados: veo caricaturas, me gustan los juguetes, me gustan las cosas cute, etc. Eso no significa que no tenga las actividades y preocupaciones de una adulta: Trabajo, tengo un hijo de 9 años, tengo muchísimas cosas qué hacer en casa, cuentas qué pagar etc. Y es bastante molesto que un adolescente espere que yo pueda participar de sus actividades sin pensar que yo debo encontrar un momento libre en mi agenda. No, no puedo ser su amiga, no puedo salir con ustedes, tengo cosas de adulta qué hacer, tengo muy poco tiempo libre y ese tiempo obviamente lo voy a dedicar a mi familia. No, no tengo todo el tiempo del mundo para estar escuchando historias de noviecit@s, dramas escolares, etc. L@s adultos les preguntamos a nuestros amigos cuándo podemos hablar por teléfono, cuándo podemos salir, porque respetamos el tiempo de l@s demás. Disfruten su época sin responsabilidades, disfrútenla a lo grande, porque después se acaba, pero no me incluyan.

*Su actitud de "todo lo sé": Una vez más, no pueden evitarlo. Es parte de la edad, se creen infalibles, intocables, etc. Comprendo que sea totalmente normal pensar eso a su edad, comprendo que es la época de cagarla, darte topes y así, por la mala, por fin entender que no lo sabes todo,  que tú eres el que constantemente la caga y que el mundo no está contra ti (como suelen pensar) sino que tú eres quién está contra el mundo. Como maestra ahí estoy, para el consejo, el apoyo, la redirección al psicólogo, etc. Pero como amiga no. En la amistad no busco ser la niñera de nadie, busco compartir en las condiciones más igualitarias posibles. Por lo que una vez más, no puedo tener amig@s adolescentes.

*Adolescentes con problemas propios: Como si lo anterior no fuera suficiente, todavía hay adolescentes, que además de todo lo anterior traen sus propios problemas: falta de empatía, cero inteligencia social, incapacidad de ver cuando están molestando a los demás, etc. Y yo no tengo por qué hacerle de "hermana mayor". Dando clases se me paga por ser profesora, consejera, tutora, etc. Y la dinámica de maestra/alumna no se rompe, hay un protocolo que seguir que nos protege a ambos y nos permite ayudar sin intimar demasiado. 

Algun@s adolescentes aprenderán con los años a convivir de forma sana con ellos mismos y con los demás. Algunos necesitarán ayuda extra de terapia o de grupos de ayuda y lo conseguirán... y otr@s, a pesar de lo anterior no lo lograrán, porque madurar, aceptar nuestros errores y aprender de ellos también es una decisión personal. 

Los demonios propios del ser humano se dejan ver en esa etapa: inseguridad, codependencia emocional, baja autoestima, depresión, etc. Algunos adolescentes enfrentarán sus propios demonios y saldrán victoriosos, logrando entenderse a sí mismos y al mismo tiempo conseguirán interactuar con los demás sin mayor problema, pero otros no lograrán vencerlos. En el proceso estarán sus maestros, padres, psicólogos y amistades DE SU EDAD para acompañarlas. Yo no puedo, ni quiero, ser parte de ese proceso como amiga: no me corresponde, no me gusta y no me siento cómoda. Como profesora sí podría, pero no como amiga. 

Ya desde hace tres años dejé de salir con veinteañer@s por algo parecido, como pareja las personas demasiado jóvenes para mí no eran lo que yo necesitaba en ese rol y yo tampoco lo era para ell@s. Ahora me doy cuenta de que tampoco puedo ser amiga de adolescentes, habrá gente más amplia y tolerante, yo no. Especialmente porque creo totalmente que parte de su desarrollo emocional sano es recurrir a personas de su edad para aprender y solucionar muchas cuestiones.

Suelo agradarle a los adolescentes y suelen buscarme,  pero aunque es una edad para la que he estudiado y me he preparado, mi relación con ell@s será sólo como maestra, no quiero, ni puedo ser amiga de adolescentes. 


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