martes, 11 de abril de 2017

DANDO FORMA AL CAOS


Justo en este momento de mi vida he llegado a la conclusión de que la espontaneidad, la inspiración y la creatividad están sobrevaluadas. Hasta hace un año siempre había tomado decisiones instantáneas, nunca planificaba nada, no tenía método y me había “dejado llevar” por la vida, en vez de tomar las riendas.

Con tanta espontaneidad, inspiración y creatividad he vivido situaciones muy variadas, en muy diversos lugares y con gente muy diferente, pero nada más. Hace un año, después de verme involucrada en varias situaciones desagradables, me dije:  Ya, ya basta, mi vida es un desbarajuste, es hora de hacer cambios y cambios en serio. 

Y por fin, después de un año, aproximadamente, he tomado el control de al menos, algunas situaciones en mi vida: Mi entorno social, la educación de mi hijo, mi espacio (casa, cuarto, cosas), mi salud y algunas metas (que habían rondado en mi cabeza por lustros pero nunca las había llevado a cabo.

Mi mejor amiga me comentó sobre el minimalismo como estilo de vida, principalmente por lo práctico y comencé de lo más fácil a lo más difícil.

1.       Mi closet: Me deshice del  70% de la ropa de mi closet utilizando el concepto de “si no lo he usado en un dos años, no lo voy a usar nunca”. Fue algo drástico, pero me redujo mi estrés diario de inmediato. El encontrar qué ponerme dejó de ser problema, ya que me quedé con muy pocas prendas, todas básicas y de colores lisos combinables entre sí.





2.       Mi cuarto: En esta parte pude ver directamente lo enmarañada que ha sido mi vida durante años, encontré: trabajos de la universidad, cuadernos de la prepa, medicinas caducadas, recipientes vacíos de todo, papeles, cosas que no reconocí, etc. Fue la primera vez en mi vida que supe con total certeza qué es lo que había en mi tocador.



3.       Cosas de mi hijo: Ropa, juguetes, libros de colorear, etc. todas cosas que ha dejado de usar hace años o que nunca usó, llegué a encontrar cosas en su empaque, sin abrir, totalmente nuevas. Doné todo y me quedé sólo con lo que él realmente utiliza.



4.       Personas: Primeramente terminé con todas las supuestas amistades que no me estaban dando nada bueno ¿Para qué seguir siendo amiga de gente que no me aporta?.... Continué con mi Facebook, borré a todas las personas con las que nunca interactúo y sólo tenía por tener;  después borré a la gente que me molestaba: machos progres, gente que anda desinformando (anti vacunas, conspiranoicos, etc.) Y finalmente bloqueé a muchos conocidos que me alteraban de cualquier forma: gente stalker, gente enfadosa (estar chingando diario por mensajes cuando estoy ocupada),  gente mártir, gente incongruente (no tengo por qué andar instruyendo a nadie que no sea mi hijo o mis alumnos), etc.
El deshacerme de todo esto fue sólo el comienzo, ahora tenía espacio y lo que siguió fue encontrar un lugar para cada cosa, incluyendo lo emocional, y ésta segunda parte fue más difícil y más tardada.


1.       Cosas: En este momento sé perfectamente qué es lo que tengo y dónde lo tengo. No puedo creerlo ya que jamás en toda mi vida había sabido algo así.



2.       Personas: Aprendí a separar mis relaciones y ha sido algo muy sano: Conocid@s de la red, Conocid@s en general, amig@s superficiales, amig@s reales e íntimos. Obviamente la separación es flexible y mucha gente puede saltar de un lado a otro, pero esas pocas personas que se quedaron, incluyendo a las relaciones más superficiales, se quedaron porque me están aportando algo bueno y se los agradezco.



3.       Prioridades: Hay cosas sobre las que no tengo control y con los años las he aceptado, pero hay cosas sobre la que sí lo tengo, y es aquí dónde me puse a trabajar duro: La educación de mi hijo, mis metas y mi rutina diaria. Para conseguirlo tuve que ayudarme de Horarios, Bullet Journal, obligarme a ir contra mis tendencias valemadres y ha funcionado.

Con muchos esfuerzos, recaídas, varios métodos, muchos adioses y  cambios he tenido resultados. Aún no he logrado todo lo que quisiera, pero he avanzado mucho: Logré implementarle a mi hijo una rutina diaria que es básica para poder sobrellevar su TDAH, igualmente conseguí efectuar hábitos de estudio lo que se ha reflejado en sus calificaciones, debido a ésto nuestra vida es mucho más tranquila y hemos logrado acercarnos más emocionalmente.







En plano personal mi espacio y mi diario vivir se han vuelto tranquilos y sin carreras locas ni olvidos garrafales, he comenzado a lograr algunas pequeñas metas personales que nunca había conseguido: plan de lecturas, limpieza y orden en mi espacio, mantener activo mi blog, algunos hobbies, etc. El caos no se ha ido por completo, pero ha disminuido notoriamente y seguirá.



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