sábado, 9 de junio de 2018

Apuntes sobre "Salario, precio y ganancia" de Carl Marx (Parte I)



I. Producción y salarios

El volumen de la producción no es estático, sino variable, y tiene que serlo, ya que depende de los cambios en la acumulación del capital y los cambios en las fuerzas productivas del trabajo. Por lo tanto el aumento o disminución del salario no afecta a la magnitud de producción. El volumen de producción seguirá siendo variable con un aumento de salario o sin él.


Aún si la aseveración de que el volumen de producción es estático fuese cierto, el salario no afectaría a éste, lo que pasaría es que al aumentar el salario la ganancia disminuiría, pero no tiene caso seguir discurriendo en el asunto ya que, está comprobado que el volumen de producción es variable.

La diferencia de salarios no se puede explicar por la "voluntad" del capitalista de dar salarios más altos o más bajos: "Indudablemente, la voluntad del capitalista consiste en embolsarse lo más que pueda. Y lo que hay que hacer no es discurrir acerca de lo que quiere, sino investigar su poder, los límites de este poder y el carácter de estos límites."




II. Producción, salarios, ganancias


Una vez más, las subidas y bajadas de los salarios no dependen de la voluntad de los capitilistas sino de las variantes de los precios de las mercancías (y por lo tanto las variaciones de los salarios) dependen de ciertas circunstancias específicas y tiene que adaptarse a ellas.

Si los trabajadores tuvieran un aumento de salario y por lo tanto comenzaran a comprar más productos de primera necesidad éstos podrían aumentar de precio o no; o podrían aumentan sólo durante un tiempo, luego aumentaría la oferta y otra vez bajarían. Que aumente la demanda hace que aumente la oferta, pero no que siempre aumenten los precios del mercado. Otra vez, ésto es algo variable.


III. Salarios y dinero

Por otro lado, explica Marx con los resultados de investigaciones hechas al mercado en los años 1860-1862, comprueba que la disminución de los salario no bajó los precios de las mercancías de primera necesidad, al contrario, éstas aumentaron. Demostrando así que la hipótesis de Weston: "Si los salarios aumentan también aumentan los precios proporcionalmente (y viceversa)" es incorrecta.

Y termina diciendo como todo lo relacionado a los medios de pago varía diariamente: el valor y el volumen de las mercancías en circulación, las operaciones en dinero, los billetes de banco emitidos, las monedas que circulan y los lingotes atesorados en los bancos, etc. Todo es variable, nada es fijo.


IV. Oferta y demanda

La fuerza de trabajo, como mercancía que es, está regida relaciones de oferta y la demanda que son fluctuantes y variables, por lo tanto, los precios del trabajo en el mercado también lo son. Si la demanda es más grande que la oferta, los salarios suben. Si la oferta es más grande que la demanda, los salarios bajan.

Lo anterior no quiere decir que sólo la oferta y la demanda determinan el valor de las mercancías (en este caso de la fuerza de trabajo) la oferta y la demanda sólo nos dan una idea de las subidas y bajadas momentáneas de los precios en el mercado. Pero cuándo la oferta y la demanda se nivelan las mercancías regresan a tener su precio original.




V. Salarios y Precios


Los salarios no determinan los precios de las mercancías. Si así fuera cada que hubiese una subida o bajada de salarios los precios subirían o bajarían respectivamente. También los salarios de los trabajadores que fabrican productos muy caros serían altos al contrario de los que fabrican productos baratos y ésto tampoco es algo que ocurra.

No se puede determinar el valor de una mercancía (la fuerza de trabajo) al compararla con otra mercancía, en este caso los productos, ya que ambos son mercancías. El valor no se determina por el valor.




VI. Valor y trabajo


Los valores de las mercancías en comparación con otras son variables. Es decir cierta cantidad de una mercancía equivale a cierta cantidad de otra mercancía diferente. Pero existe una tercera medida que es común para ambas mercancías. Todas las mercancías se pueden reducir a una expresión común, a una medida igual.

El común denominador de todas las mercancías es el trabajo. Todas las mercancías tienen incorporadas en su realización una cantidad de trabajo social. Porque las mercancías no son construidas para uso propio, son para venderse. Toda mercancía representa un porcentaje de la suma de todo el trabajo invertido por la sociedad.

Toda mercancía (la fuerza de trabajo también, es importante recordarlo) está sometida a la división del trabajo dentro de la sociedad y existe como parte de todos los demás sectores de trabajo.

Entonces, si hablamos de mercancías como valores, estamos hablando del trabajo social expresado o realizado en ellas. Y lo que distingue a las mercancías entre sí es la cantidad de trabajo que se ha necesitado para crearlas. Estas cantidades de trabajo, se miden, lógicamente por tiempo ¿Cuánto tiempo de trabajo se necesitó para construir, fabricar, crear determinada mercancía? he ahí el meollo.

Por lo tanto, los valores de las mercancías se determinan por las cantidades de trabajo social invertidos o plasmados en ellas. Las mercancías en las que se utilizó la misma cantidad de trabajo son iguales.

El valor de una mercancía se determina por el trabajo social plasmado en ella, es decir, en un estado social, con condiciones sociales de producción específicas, etc. Si el tiempo de trabajo para producir determinada mercancía aumenta, el valor de ésta aumenta, si el tiempo de trabajo para producir determinada mercancía disminuye el valor de ésta también lo hace.

"La cantidad de trabajo necesario para producir una mercancía cambia constantemente, al cambiar las fuerzas productivas del trabajo aplicado."




VII La fuerza del trabajo


Marx cuestiona de dónde proviene ese fenómeno anti natural en el que un grupo posee tierras, riquezas, maquinarias, medios de vida, etc. mientras otro grupo tiene que vender su fuerza de trabajo para sobrevivir. Los economistas, dice Marx, llamaron a ésto "acumulación previa u originaria" él prefiere llamarlo EXPROPIACIÓN ORIGINARIA: una serie de procesos históricos que terminó destruyendo la relación que existía entre el trabajador y los medios de trabajo.

"Una vez consumada la separación entre el trabajador y los medios de trabajo, este estado de cosas se mantendrá y se reproducirá sobre una escala cada vez más alta, hasta que una nueva y radical revolución del modo de producción lo eche por tierra y restaure la primitiva unidad bajo una forma histórica nueva."

Para mantener la fuerza de trabajo de un ser humano éste tiene que suplir sus necesidades básicas: comer, dormir, vestirse. Pero el ser humano no es inacabable y esa fuerza de trabajo deberá ser reemplazada cuando éste muera, así que además se necesita criar hijos que reemplazaran su fuerza de trabajo, cuando éste muera.

Varios dicen: En Noruega y otros países adelantados nórdicos sí hay buenos salarios y un buen estilo de vida para los trabajadores y el por qué de esta diferencia de salarios queda explicada con el siguiente fragmento:

"Sobre la base del sistema del salario, el valor de la fuerza de trabajo se fija lo mismo que el de otra mercancía cualquiera; y como distintas clases de fuerza de trabajo tienen distintos valores o exigen distintas cantidades de trabajo para su producción, tienen que tener distintos precios en el mercado de trabajo. Pedir une retribución igual, o simplemente una retribución equitativa, sobre la base del sistema del salariado, es lo mismo que pedir libertad sobre la base de un sistema esclavista. Lo que pudierais reputar justo o equitativo, no hace al caso. El problema está en saber qué es lo necesario e inevitable dentro de un sistema dado de producción."

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